Centro Nacional de las Artes | Revista Digital del CENIDIAP | Número 2 | Diciembre 2001-febrero 2002

 

 MARIO REYES Y SU "TALLER LIBRE"  / Maestro del grabado

 María Eugenia Carbajal / Investigadora del CENIDIAP

Mario Reyes encarna de una manera inusual, al artista que descubre lo gratificante que es entregar su vida profesional no tanto a elaborar sus propias estampas sino para ayudar a otros artistas a llevar a cabo las suyas. Como diría Georg Christoph Lichtenberg en sus Aforismos, se convirtió en "el polvo de diamante que sirve para pulir a los demás...".

 


Palabras clave: Grabado, educación artística, carpetas gráficas, taller libre

 

 

Mario Reyes en su taller

 

El "Taller Libre de Grabado Mario Reyes" se creó en 1965 por la inquietud del mismo artista, quien a sus 36 años de edad decidió fundar un taller para realizar su propia obra e impartir cursos especializados a profesionales. Con el paso del tiempo, su proyecto se fue transformando de taller personal a un espacio de producción de obra gráfica en donde brindaba a cada artista rigurosa supervisión, enseñanza y sabios consejos. Así surgió la figura de Mario Reyes como maestro grabador e impresor.

En sus inicios el taller ocupó un departamento en el edificio San Martín, ubicado en la Avenida México #167, Colonia Hipódromo Condesa de la Ciudad de México, donde operó durante 15 años. Posteriormente se cambió a la calle de Cacahuamilpa #19, en donde permaneció por 10 años más. Actualmente el taller se encuentra ubicado en la calle de Juan de la Barrera No. 18, en la colonia Condesa. En él se respira el olor a tinta, thiner y ácidos, al mismo tiempo que se percibe una atmósfera de trabajo que nos remonta a los talleres medievales.

El taller es pequeño, pero cuenta en un mismo espacio con diferentes áreas de trabajo: una para bocetear, otra para preparar y calentar las placas y una más donde se encuentran las piletas para ácidos y para humedecer el papel. Estas áreas se encuentran junto a la de entintado, de donde se llevan las placas para seguir con el proceso de impresión mediante un antiguo tórculo ubicado en un espacio contiguo.

Raúl Anguiano, Quijote. Aguafuete y aguatinta, 39 x 44 cm.

 

Funcionamiento del taller

Al ser un taller de producción en el que se realiza obra, tanto de artistas reconocidos como de jóvenes creadores, su forma de trabajo es muy peculiar: generalmente los artistas necesitan desarrollar su obra en completa privacidad y alejados de sus colegas, por lo que el taller da a cada uno su propio horario de trabajo.

Cuando alguno decide acudir al taller del maestro Reyes se entabla una relación más de amistad que de trabajo. Para el maestro impresor es indispensable que surja este vínculo, pues de él depende la comprensión total del trabajo a realizar. Juntos deciden la técnica más apropiada para llevar a cabo el proyecto gráfico, al mismo tiempo que seleccionan el papel y las tintas, y determinan el número de tiraje. El maestro Reyes aconseja constantemente al artista para encontrar las mejores soluciones tanto técnicas como artísticas.

A partir de ese entendimiento se inicia un arduo y comprometido trabajo en equipo en el que cada participante trabaja con total profesionalismo. Cuando la obra se encuentra lista para continuar con el proceso de impresión, se entrega al equipo de impresores, formado por Mario Carlos Reyes Vázquez, Bruno Reyes Vázquez y Rufina Estrada, quienes trabajan bajo la supervisión de Teresa Vázquez de Reyes y Valeria Reyes Vázquez.

En el taller del Maestro Reyes se establece un convenio de trabajo que estipula lo siguiente:

El taller le deberá proporcionar al artista toda la asesoría técnica, la elaboración del grabado sobre la placa (en ocasiones), el soporte (ya sea placa de metal, acrílico o madera), las tintas, el uso de las herramientas y materiales del taller, y el trabajo de impresión.

Por su parte, el artista se compromete a realizar bocetos, elaborar la placa, aceptar el apoyo del maestro Reyes para la realización del grabado sobre la placa (en ocasiones), llevar a su propio editor (quien paga el costo total del tiraje) y dar el bon a tire, el visto bueno para comenzar la impresión. Una vez decidido el tiraje se procede a realizar las pruebas extra de autor y de taller, para después empezar la impresión del tiraje acordado.

Al término de la impresión el editor se lleva el tiraje completo y tanto el artista como el taller se quedan con sus pruebas, que equivalen al 10 por ciento del total del mismo. En el caso del taller, estas estampas pasan a ser propiedad de su acervo y está autorizado a venderlas al mismo precio que el editor y el artista estipulen, costo que manejarán por igual tanto el artista como el taller, el editor o la galería.

José Luis Cuevas, Caja china. Barniz blando, aguatinta e intaglio, 88 x60 cm.

 

Artistas en el taller

Se podría afirmar, que en el lapso de 36 años que lleva laborando, en el taller han trabajado algunos de los artistas que gozan de mayor prestigio por su trayectoria en el ámbito nacional e internacional. Este hecho confirma el reconocimiento que los propios artistas le han otorgado a Mario Reyes por su excelente labor como grabador y maestro impresor.

El total respeto a las diferencias ideológicas, temáticas y estilísticas de cada uno de los artistas con los que ha trabajado le ha permitido a Mario Reyes cumplir con su principal objetivo: alcanzar dominio técnico y excelencia en la impresión. Cada estampa debe estar realizada con excesivo cuidado para obtener una impresión impecable, nítida y perfecta.

Entre los artistas de mayor reconocimiento que han acudido al taller se encuentran Gilberto Aceves Navarro, Miguel Aldana, David Alfaro Siqueiros, Pedro Diego Alvarado, Raúl Anguiano, Josefina Ballester, Pedro Banda, Roberto Berdecio, Philip Bragar, Juan Calderón, Hilda Campillo, Héctor Carreto, Alfredo Castañeda, Rafael Cauduro, Enrique Climent, Alejandro Colunga, Rafael Coronel, Francisco Corzas, Aarón Cruz, José Luis Cuevas, Arturo Estrada, Manuel Felguérez, Francisco Fernández Orozco, Iliana Fuentes, Luis García Guerrero, José García Ocejo, Hugo García Pérez, Alberto Gironella, Arturo Hinojosa, Hugo Hiriart, Francisco Icaza, Magali Lara, Luis López Loza, Antonio López Saénz, Diana Manzanos, Fernanda Matos Moctezuma, Juan Messmacher, Ignacio Miranda, Rocío Miranda, Luis Ortiz Monasterio, Carmen Mones, Carlos Nakatani, Rodolfo Nieto, Luis Nishizawa, Isidoro Ocampo, Leticia Ocharán, Martha Palau, Carmen Parra, Antonio Peláez, Ana Pellicer, Gonzalo del Pozo, Yolanda Quijano, Mario Rangel, Antonio Rodríguez Luna, Vicente Rojo, Tomás Sánchez, Yolanda Sasoon, Guillermo Silva Santamaría, Mary Stuart, Francisco Toledo, Raquel Villanueva, Vlady, Roger Von Gunten y Moisés Zabludosky.

Manuel Felguérez, Sin título. Mixta, 30 x 40 cm.

 

Carpetas editadas en el taller

Innumerables estampas de diferente temática y estilo han salido del majestuoso tórculo alemán del taller de Mario Reyes, por lo que sería interminable y absurdo mencionarlas todas. Por ejemplificar, aquí se consignan los títulos de varias carpetas de prestigiados grabadores, compuestas de varios trabajos realizados en distintas técnicas, la mayoría de ellos en metal y madera:

En 1974: Homenaje a posada, de Carmen Parra; Caricias del agua, de Mario Reyes.

En 1975: Sahagún, Chilam Balam, Guchachi Reza, Catecismo para indios remisos, Trece maneras de mirar un mirlo y El Inicio, de Francisco Toledo.

En 1979: Autorretratos, de José Luis.

En 1985: carpetas sin título, de Nahum B. Zenil y Moisés Zabludowsky.

En 1986: también sin título, una carpeta de Pedro Diego Alvarado.

En 1987: carpetas sin título de Manuel Felguérez y Luis García Guerrero.

En 1988: Bibliografías, de Rafael Cauduro, y Climent, de Enrique Climent.

En 1990: Prodigios y horrores de la vida teatral, de Hugo Hiriart (serigrafía de texto de Jan Hendrix) y carpeta sin título de Rodolfo Nieto.

En 1993: Naturalezas, de Arturo Estrada.

 

Actividades y aportaciones

Como actividad paralela, para dar a conocer las estampas que han salido de sus tórculos, Mario Reyes ha ofrecido cursos de grabado y ha presentado exhibiciones, tanto en la Ciudad de México como en el interior de la República. Entre las más relevantes se encuentran la organizada en 1976 en la Casa de la Cultura del Istmo, en Juchitán, Oaxaca, con la que se conmemoró el X aniversario del taller; la del Museo del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, en 1990, para celebrar los 25 años de producción, y la de Olimpo, del Centro Cultural de Mérida, Yucatán, en 1999. Actualmente el taller posee un acervo de obra gráfica de más de 1,500 grabados realizados en diversas técnicas. También posee placas grabadas, catálogos y fotografía de obra.

En cuanto a las aportaciones, se puede considerar que la más relevante es la que se deriva de la decisión de Mario Reyes de convertir su taller personal en un taller en el cual se produce la obra gráfica de otros artistas. Desde ese momento siempre ha buscado y logrado la excelencia en cada una de sus impresiones. No debe olvidarse que de los más de 100 artistas que han acudido a él muy pocos son realmente grabadores, por lo que los conocimientos del maestro Reyes han sido indispensable para conducir la mano del artista no gráfico, enseñándole los secretos del oficio y, en ocasiones, el de interpretar íntegramente la idea del artista para plasmarla en la placa.

Comparto la opinión con Carlos Monsiváis en el sentido de que se ha hecho muy poca justicia a este arduo y callado trabajo que el maestro ha dejado plasmado en cada estampa. Su firma no aparece al lado de la del artista y ni siquiera se le hace mención en las fichas técnicas que aparecen en catálogos o en salas de exposición. El hecho de que él mismo sea grabador garantiza la total comprensión del proyecto gráfico que plantea el artista, dando como resultado estampas que compiten a nivel internacional por su alta calidad y gran reconocimiento.

Para mostrar en mayor amplitud el papel de este taller en el desarrollo del grabado en nuestro país hemos seleccionado algunas críticas, comentarios y entrevistas escritos por distinguidos personajes dentro del medio. Incluimos una selección de las mismas, pues enriquecen sin duda el breve panorama ofrecido en este texto.

(Transparencia y fotografías de Gerardo Ruiz de Chávez Reyes)

Comentarios adicionales: Macario Matos | Carlos Monsiváis | Angélica Abelleyra | Antonio Rodríguez | Semblanza del artista

marugarmx@yahoo.com.mx

 


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