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La fotografía, imagen y documento
/ Oaxaca 2006


"Mientras se desenvolvían los acontecimientos, centenares de ciudadanos se empeñaron en informar al país y al mundo lo que sucedía en la ciudad de Oaxaca durante la rebelión social en 2006. Algunos crearon blogs, otros subieron sus fotos a portales ya establecidos, unos más colaboraron con diversos medios de comunicación alternativos o desempeñaron su labor para periódicos o revistas; surgieron nuevas publicaciones, se hicieron carteles y hojas volante, se impulsaron exposiciones y ciclos de video para cineclubes. Así, las miradas “estaban en movimiento” e hicieron su parte: fotos o esténciles se hicieron camiseta o manta para el mitin, y hubo quienes incluso participaron en el efímero sueño de tener un canal de televisión tras la toma de la televisora gubernamental. Las bardas se convirtieron en la gran página donde la ciudadanía expresó sus ideales y denunció los agravios de los gobernantes y de una sociedad organizada para beneficiar siempre a los ricos."

Fernando Gálvez de Aguinaga
(fragmento de la presentación de la exposición

Miradas en movimiento
)

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ARNULFO AQUINO CASAS MAESTRO EN ARTES VISUALES
Investigador del Cenidiap
arnulfoaquino@gmail.com


Como resultado de la convocatoria que hizo el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo para compilar imágenes de Oaxaca 2006, en mayo de 2008 se presentó Miradas en el movimiento. Movimientos sociales en Oaxaca. Primer Concurso Internacional de Fotografía, Cine y Video. La convocatoria para Movimientos sociales en Oaxaca 2000-2007 fue lanzada por Francisco Toledo, el Patronato Pro Defensa del Patrimonio Cultural y Natural del Estado de Oaxaca, el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, dirigido por Patricia Mendoza, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, bajo la coordinación de Guillermo Fricke, y el Cineclub El Pochote, coordinado por Isabel Rojas, con el fin de conocer la producción visual de los fotógrafos, cineastas y videastas, concerniente a los movimientos civiles sucedidos en Oaxaca.

En conferencia de prensa, Antonio Turok, presidente del jurado en fotografía, informó que se recibieron 56 series fotográficas, así como 43 proyectos en la categoría de cine y video. Alberto Cruz Hernández, colaborador de Milenio, con la serie Movimiento social Oaxaca y Fernando Castillo Fuentes, de la agencia MIC Photopress, con la serie La verdad de un pueblo, resultaron ganadores en la categoría de fotografía.

En noviembre de 2008, se presentó el libro Memorial de agravios de Marabú Ediciones, publicación en español con traducciones al inglés, francés e italiano; edición promovida y producida por el pintor Rubén Leyva, con una selección de fotografías y textos referentes al movimiento; 23 fotógrafos nacionales, doce de ellos oaxaqueños y tres extranjeros participaron con imágenes diversas para formar un mosaico de acontecimientos del conflicto. Luis Cruz, Félix Reyes Matías, Jorge Santiago, Juan Carlos Reyes, Alicia Huerta Cortez, Barak Torres, Marcel Taboada, Bruno Varela, Juan Robles, Gabriela León, Katie Orlinsky, Heinrich Shultze, Gregorie Korganow son algunos fotógrafos participantes en la publicación; asimismo, escribieron textos Jorge Pech Casanova, Fernando Solana Olivares, Abraham Nahón, Luis Hernández Navarro, Fernando Matamoros Ponce y Michael Löwy, quienes relataron su visón sobre los agravios, el desastre, la batalla, la ciudad como lienzo y los signos secretos de la fotografía en Oaxaca 2006.

A partir de estas experiencias, el presente texto está dedicado a los fotógrafos, ocasionales, aficionados y profesionales, que de diferentes maneras contribuyeron a captar instantes fotográficos memorables. Por razones particulares, tomo como referencia principal las vivencias, los conceptos y las imágenes de tres fotógrafos cercanos al presente trabajo: Juan de Dios Gómez, Itandehui Franco Ortiz y Antonio Turok Wallace, compañeros que participaron de diferentes maneras con el registro del movimiento social y quienes desde que les propuse el proyecto estuvieron dispuestos a colaborar activamente. Con estas razones, a partir de charlas, entrevistas, lecturas y observación de sus imágenes, a continuación expongo sus semblanzas, miradas y reflexiones, como referente ilustrativo y significativo de la diversidad de fotógrafos participantes en Oaxaca 2006.

 

Juan de Dios Gómez

Diseñador, ilustrador, fotógrafo y promotor cultural, es un activista vinculado con la intercomunicación entre los pueblos indios. En 1991 impulsó la creación del periódico Binigulazáa, al año siguiente participó al lado de otros periodistas indígenas en la creación de la Agencia Internacional de Prensa India (AIPIN), en 2000 participó en la coordinación del proyecto Red India de Oaxaca (RIO), con el que se propuso un acercamiento de las comunidades indígenas a través de las nuevas tecnologías y la profesionalización para apropiarse de las mismas. Con estos antecedentes, en 2006 Juan de Dios Gómez se desempeñaba como corresponsal de AIPIN, sus imágenes circularon por el boletín electrónico Regiones Indias y en otros medios de comunicación alternativa e indígena, en volantes, carteles y en el libro La batalla por Oaxaca.

En su percepción, “el movimiento surgió por la indignación social ante tanto cinismo, corrupción e impunidad del gobernador y su gabinete”; en Juan de Dios prevaleció la esperanza de una verdadera participación social, por medio de la asamblea general de ciudadanos, para echar abajo una desgracia del pueblo oaxaqueño: la clase gobernante. A continuación expone sus conceptos acerca de la fotografía con relación al movimiento oaxaqueño:

En México, pocos periódicos, muy pocos, manejan una línea editorial independiente al gran capital y sus gobiernos; sin embargo, en Oaxaca no los hay. Circunstancialmente uno de ellos (Noticias) se encontraba enfrentado al gobernador y publicó en sus páginas fotos de lo que estaba sucediendo durante el conflicto social de 2006. Otra publicación aprovechó la oportunidad para vender números extra (El Tucán) y con un tinte amarillista publicó importantes fotorreportajes. Los demás medios impresos soslayaron la información o hicieron campaña de desprestigio a la APPO.

Ante esta carencia de información gráfica, un gran número de fotógrafos y ciudadanos aficionados se dedicaron a documentar los sucesos, unos para sus medios gráficos, otros para mostrarlo a sus familiares y amigos enviándolos por Internet.

Todas estas fotos se están convirtiendo en documentos históricos que permitirán reconstruir con mayor detalle el origen, participación y percepción de los actores de este abortado levantamiento social. En la medida que estas fotos publicadas se registren por los investigadores e historiadores se estarán asentando evidencias que prueban y documentan un fenómeno social.

Con relación a la fotografía digital, Juan de Dios opina:

Frente a las nuevas tecnologías, profesionales y aficionados, en principio, mostraron escepticismo; sin embargo, al probar su eficacia en calidad de imagen, ahorro de tiempo en procesos y costos, la foto digital se incorpora masivamente a la sociedad, pues su manejo se hace más sencillo y se obtienen mejores resultados y soluciones. La comunicación llega a ser prácticamente simultánea con Internet a cualquier parte del mundo, ya sea a través de una cámara fotográfica digital, un teléfono móvil, el chat, la web, el blog, etc. El Internet ha logrado democratizar la comunicación, todos pueden ser emisores y todos son receptores, mientras los gobiernos lo permitan.

Con estos criterios Juan de Dios me proporcionó diversas fotografías de su deambular por las calles, incluso desde 2005, manifestaciones gráficas de la inconformidad de las comunidades oaxaqueñas por la tala de árboles en el zócalo de la capital del estado y la remodelación del mismo; después el plantón antes del día 14 de junio, luego las marchas, los mítines, las imágenes en carteles y muros; una mirada atenta, cotidiana, observadora de los acontecimientos que me inició en el conocimiento de la diversidad fotográfica.

Lamentablemente para Juan de Dios y para nosotros, las mejores fotografías las tomó durante la jornada del 25 de noviembre y casi al terminar el día fue capturado por la Policía Federal Preventiva, maltratado y despojado de su cámara con más de doscientas fotografías. Después fue vejado, encarcelado sin juicio y consignado a un penal de Nayarit; su encierro duró 23 días con sus noches. A partir de esa terrible experiencia escribió “La pesadilla azul”, ensayo publicado en el libro La batalla por Oaxaca.


Itandehui Franco Ortiz

Ita, como se le conoce, estudió como instructora en artes plásticas en la escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Actualmente es pasante de etnohistoria en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, en donde realizó la tesis Del deleite de la transgresión a la gráfica política callejera. En su formación profesional ha tomado cursos y talleres de fotografía y producción audiovisual, ha participado en diferentes exposiciones fotográficas y en diversos encuentros académicos sobre el esténcil como medio de resistencia; ha publicado textos y fotografías en revistas y libros especializados y realizado videos sobre los mismos temas. Para ella:

La fotografía como documento es un fuerte dispositivo para la memoria colectiva, un arma contra el olvido, al recordar mediante imágenes varios acontecimientos sucedidos, como pueden ser las batallas, el paisaje y la vida cotidiana en la ciudad tomada; las barricadas, marchas, hasta los distintos protagonistas en el movimiento: el pueblo, los líderes, los políticos o la policía. Como expresión artística, la fotografía mantiene un fuerte vínculo con lo social, debido al impacto que ocasiona recordar los acontecimientos mediante imágenes, llegando a producir experiencias estéticas intensas.

Ita se hizo fotógrafa en la práctica, con su participación en el movimiento. Comenta que en un principio no se consideraba fotógrafa, simplemente registraba aconteceres a su alrededor, lo que vivía en la ciudad:

Soy de esta ciudad y me sorprendía verla tan diferente, nunca la había visto como en 2006, pasaba horas caminando en el centro o en algunas orillas de la ciudad registrando diversas acciones. Iba a todas las marchas, empecé registrando en general lo que encontraba, la manifestación, sus asistentes, las mantas, los transportes capturados; pero luego me di cuenta de la imposibilidad de abarcarla toda, por más que la recorriera varias veces de inicio a fin. Es por esto que comencé a concentrarme en algo que me ha gustado siempre, con lo que estoy relacionada: el grafiti, el esténcil y quienes realizaban este tipo de pintas; noté que esa gráfica empezó a proliferar en la ciudad con imágenes muy representativas de lo que sucedía. Tal vez en esos momentos las “pintas” duraron un tiempo en el muro, antes de que llegara la policía y las borrara; después se volvieron más fugaces y yo me puse más pendiente, por esta razón y con esa práctica en la actualidad continúo registrando estas imágenes.

En esos momentos nunca pensé en ser una fotógrafa profesional, no me pasaba por la cabeza, ahora me dicen de la calidad de algunas fotografías, pero no era mi propósito tomar fotos bonitas y después publicarlas o cosas así, simplemente las registraba, las guardaba y las difundía, fue algo que me nació en el momento, sentía que era una manera de contribuir al movimiento. Ahora sí busco hacer fotos de mejor calidad.

Con relación a la repercusión de sus imágenes, Ita comenta que durante el movimiento colaboró para mostrar otra cara de la resistencia en Oaxaca; "subió" a Indymedia el blog Stencil Oaxaca, que llegó a tener cuarenta mil visitas en poco tiempo. Con esta acción difundió la gráfica en el ámbito internacional; asimismo, se encontró con gente de otros países que habían visto el blog o se enlazaba con páginas electrónicas sobre el movimiento. “Algunas imágenes que subí a Internet fueron retomadas por diversas publicaciones, ya fuera fanzines, revistas, libros, etcétera. En algunas daban los créditos, en otras no. Estas imágenes han sido un buen acervo del registro de la gráfica en las calles de la ciudad de Oaxaca a partir del 2006.”

Ita comenta que también subió imágenes a páginas en México, Argentina y Estados Unidos como resultado de estos contactos. En San Francisco, California, en 2008 Russell Howze publicó el libro Stencil Nation, con una parte dedicada a Oaxaca con las fotografías enviadas. Con este sistema sus fotos han sido publicadas en revistas de grafiti como Ilegal Squad o en libros de arte urbano como Mexstencil y México Stencil Propa; también ha encontrado fotos en libros en donde no le han dado créditos, como el de Memorial de agravios. Antes, Ita no prestaba atención al crédito, pero con el tiempo aprendió a reconocer la importancia de su trabajo.

Integrante de Asaro (Asamblea de Artistas Revolucionarios de Oaxaca), argumenta: “A los colectivos nos ha sido importante contar con el acervo de imágenes para difundir y mostrar lo que hacemos, o para posteriores publicaciones; mis imágenes se han utilizado en páginas y blogs o en publicaciones de los colectivos, como el de Arte jaguar en la Curtiduría o el catálogo de los dos años de Asaro.”

También publicaron imágenes de Ita en la portada del periódico La Jornada, cuando hubo un evento en el Hemiciclo a Juárez en la ciudad de México en julio del 2007. Otras más han salido en videos como El muro, Sígueme contado. Sonidos de la lucha y resistencia, y algunas otras en el Perro negro, un video que le realizaron a Lila Downs. Recientemente salieron fotos de gráfica de varios colectivos de Oaxaca en el disco Circular colectivo de Maldita Vecindad, en el que Ita estuvo presente.

Considera que la cámara digital ha sido parte importante en la difusión inmediata de las imágenes y opina respecto a la fotografía, Internet y los nuevos medios:

Somos muy afortunados de haber contado y contar con este tipo de medios, pues en cierta manera se han democratizado, ya que personas que no estamos profesionalmente en la fotografía hemos tenido acceso a la misma, desde la persona que tiene cámara en su celular o pequeñas cámaras como la que usé en 2006. Si hubiera sido analógica no hubiera tenido la rapidez e inmediatez con la que conté para la difusión de la imagen y noticias. En cierta manera fue bueno contar con una cámara pequeña, debido a lo práctico que resultaba guardarla en la bolsa de mi pantalón, ya que la policía me la podía quitar y como no era reportera no tenía yo respaldo de ninguna publicación.

Finalmente, Ita opina que el movimiento de Oaxaca en 2006 transformó su vida con o sin la fotografía, pero el haber registrado las imágenes ha contribuido a la difusión y testimonio del mismo, así como en su formación como activista cultural; de otra manera sólo hubiera sido una participante más.

 

Antonio Turok Wallace

Antonio es un fotógrafo documental reconocido internacionalmente por la calidad de su trabajo y su compromiso con el mismo. Ha trabajado, desde principios de los años setenta, en México, El Salvador y Estados Unidos, formándose como profesional en la cotidianidad con los pueblos, su hábitat, su desolación y sus luchas.

Ha recibido, entre muchos reconocimientos, las siguientes becas: Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Premio del Taller de Libro Fotográfico Maine, Premio del Fondo Internacional Mother Jones de Fotografía Documental 1994, Fundación John Simon Guggenheim, Fondo de los Estados Unidos y México para la Cultura Rockefeller/Bancomer y la beca del Sistema Nacional de Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca). Turok ha publicado dos libros, Imágenes de Nicaragua (Casa de Las Imágenes, 1988) y Chiapas: el final del silencio (Abertura, 1998). Su trabajo ha sido adquirido por numerosos museos en México, Estados Unidos y Europa.

Ahora bien, más allá de reconocimientos, premios y becas, los talleres cursados y aprendidos, Antonio Turok es un fotógrafo nato que se inició y desarrolló profesionalmente desde 1973 en los altos de Chiapas, cuando joven adolescente huía de los horrores de la ciudad para explorar otras culturas, otros sentimientos, la belleza de otro entorno y reconocerse a sí mismo. Al respecto de su experiencia como fotógrafo, Antonio comenta:

Yo soy un ser marginal por completo, nacido en la ciudad de México, mitad estadunidense, blanco, privilegiado, educado. Soy una aberración, un fantasma, una criatura salida de un sueño. Lo que yo hago para ganarme la vida no tiene ningún sentido para ellos... A nadie le preocupa si mis fotografías son documentales u obras de arte. Si mis modelos se reconocen a sí mismos y ven sus posiciones favoritas dentro del cuadro, se sienten satisfechos. No es necesario decir que mis fotografías de tzotziles y tzeltales incluyen información cultural sin siquiera yo proponérmelo. Pero penetrar la vida cotidiana de los indígenas mayas y de los igualmente distantes mestizos requiere tenacidad y reserva. He tenido que perder mi yo antes de que se me permitiera tomar una foto. El “yo” detrás de la cámara es un fantasma que se mueve por puro instinto, intuición, reverencia.

Desde este fantasma marginal, Antonio ha desarrollado su trabajo como fotógrafo independiente, corresponsal de guerra, en talleres como maestro, promotor cultural, realizando exposiciones, obteniendo premios, becas, reconocimientos, formando familia y creciendo como ser humano.

En este recorrido, además de documentar la vida cotidiana de los Altos de Chiapas y las migraciones de los desheredados en Centroamérica, estuvo presente cubriendo la guerra de Nicaragua, El Salvador, el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y la toma de San Cristóbal, Chiapas, el 1 de enero de 1994.

Con estas experiencias, en 2004 llegó a vivir con su familia a Oaxaca para seguir documentando la vida de los pueblos, las regiones, sus paisajes y su gente. En eso andaba cuando se topó con la rebelión oaxaqueña. Armado con su cámara analógica, en blanco y negro, Turok capturó fotografías que corresponden a diferentes escenarios y fases del movimiento, imágenes de alguna manera conocidas, pero vistas desde la perspectiva de Antonio resultan diferentes: el zócalo de la ciudad de Oaxaca cercado por policías armados hasta los dientes y protegidos con alambre de púas; mítines, manifestaciones, barricadas de los combatientes; enfrentamientos, camiones en llamas; jóvenes guerreros, bombas Molotov; líderes manifestándose; heridos, muertos, velorios, entierros; la lucha de un pueblo que se levanta exigiendo justicia social y es reprimido.

De los cientos de fotografías en blanco y negro que tomó, hay imágenes relevantes, conmovedoras, que muestran la dureza del conflicto y el drama de la lucha libertaria; ya es famosa la imagen de la mujer de frente, vestida de negro, ¿madre dolorosa?, empuñando un ramo de flores en la mano izquierda, gritando angustia, teniendo atrás, como fondo, el muro de policías federales, "robocops" con cascos, máscaras antigases y escudos estampados con el membrete de la policía federal, cuya única información programada era reprimir el conflicto. También impacta la fotografía de tres jóvenes guerreros, esbozados con máscaras de tela, pañuelos, escudos de lata ilustrados con imágenes que informan que la resistencia continúa, que no han sido vencidos, que van a seguir luchando; de frente, golpeando sus escudos, haciendo señas, gritando, retando a la represión; seguidos por la gente, más jóvenes, hombres y mujeres avanzan por la calle transformada en campo de batalla; esta fotografía nos traslada a otra imagen, en la misma calle del Centro Histórico, los combatientes se protegen tras improvisados escudos de la lluvia de agua ácida que lanzan desde el fondo los tanques agresores. Otra imagen conmovedora es el nutrido abrazo que se brindan madre e hijo tras el regreso de las cárceles de Nayarit, la emoción que embarga el rostro de la conmovida madre nos llena de sentimientos encontrados. También se hizo famosa la fotografía de Brad, el joven periodista estadunidense acribillado en la colonia Cal y Canto, quien videograbó su muerte; en la imagen, tendido sobre la plancha, la composición es vertical con la delgada figura cargada hacia la izquierda; visto de la cintura para arriba, desnudo, cocido tras la autopsia; la cara tranquila, cabellos escasos y rebeldes; descansando muerto, sonriendo parece dormido, soñando su noche entre los humos del éter de la morgue.

Con estas someras descripciones propongo un acercamiento a la mirada de Turok para comprender la humana fuerza de sus imágenes en la complejidad del conflicto oaxaqueño, mirada que se complementa con los conceptos del fotógrafo al respecto: “lo que se vive en Oaxaca es una situación terrible y angustiante, es el reflejo de lo que vamos a vivir en los próximos años en México; si no se realizan profundas reformas al sistema político y se atienden las demandas de los pueblos, continuaremos teniendo eventos como éste, dramáticos y desafortunados”.

Varias de estas imágenes fueron expuestas en Aquí no pasa nada, exposición itinerante realizada en La curtiduría, Oaxaca; The Antimatter Underground Film Festival, Victoria, BC, Canadá; la galería La raza, en San Francisco, California, y la Casa Vecina en la ciudad de México en los meses de septiembre-noviembre de 2007. Esta muestra fotográfica, junto con instalaciones sonoras, dibujos, objetos y exhibición de videos, difundieron los dramáticos acontecimientos desarrollados en Oaxaca en 2006.

Cabe la observación sobre el método de trabajo del fotógrafo: no utiliza cámara digital, es un profesional formado con la Leica, la Pentax, la Canon, y de estas cámaras saca el mejor partido, pero sí retoca digitalmente las imágenes sin alterar el sentido documental de las mismas, sólo trabaja los detalles hasta obtener el resultado necesario y deseado.   

En marzo de 2010 Turok realizó la exposición Una mirada crítica en la galería Héctor García con una selección de veinte fotografías en blanco y negro, donde resume su labor como fotoperiodista y corresponsal de guerra durante treinta años. En estas imágenes se puede reconocer la tragedia de Chiapas, Oaxaca y otras regiones del mundo como Guatemala, Estados Unidos, Nicaragua y El Salvador; es el drama de los marginados en plena era de la globalización, por eso, al referirse a ellas, el fotógrafo mexicano dijo: “Estas fotografías ya no son mías, son de la historia”.


Bibliografía

Turok, Antonio, Chiapas. El fin del silencio, Aperture-ERA-Fideicomiso para la cultura México/USA, 1998.


Fuentes documentales

Entrevista a Juan de Dios Gómez.
Entrevista a Itandehui Franco Ortiz.
Charlas con Antonio Turok.


Sitios de Internet

www.idrc.ca/index_en.html
www.antonioturokphoto.com
www.antonioturok.blogspot.com
www.itandehuixiaj.blogspot.com
www.cfmab.blogspot.com
www.institutodeartesgraficasdeoaxaca.blogspot.com

 

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Juan de Dios Gómez, sin título, 2006.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2008.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2008.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2009.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2009.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2009.

Itandehui Franco Ortiz, sin título, 2009.

Antonio Turok, sin título, 2006.

Antonio Turok, sin título, 2006.

Antonio Turok, sin título, 2006.

Antonio Turok, sin título, 2006.

Antonio Turok, sin título, 2006.

Antonio Turok, sin título, 2006.